Curiosidades

Carddass y Topsun: las cartas Pokémon que no eran del TCG

Cajas de las máquinas expendedoras Carddass Pocket Monster de Bandai, Part 1 en verde y Part 2 en rojo

Antes de que existiera el Pokémon TCG tal y como lo conocemos, en Japón ya circulaban cartas de Pokémon que no servían para jugar: las Carddass de Bandai (1996) y las Topsun, que venían dentro de un paquete de chicle (1997). Son la cara menos conocida de la historia del coleccionismo Pokémon y hoy despiertan verdadera fascinación entre los veteranos.

Bandai Carddass: las primeras cartas Pokémon jamás vendidas

En septiembre de 1996, un mes antes de que Media Factory lanzara en Japón el primer set jugable del Pokémon TCG, Bandai ya vendía cartas con los 151 Pokémon originales. No salían de una tienda de juguetes, sino de una máquina expendedora: las famosas Carddass, el nombre que Bandai usaba desde los años 80 para sus máquinas de cartas coleccionables (la misma gama que sacó cartas de Dragon Ball o Gundam).

Por una moneda de 20 o 100 yenes, la máquina escupía una carta al azar con la ilustración oficial de Ken Sugimori, el mismo artista que diseñó a los Pokémon de la primera generación. Las series Part 1 y Part 2 se dividían en versión roja y verde, sumaban más de 300 cartas entre ambas y, entre ellas, se escondían las codiciadas cartas Prism: un acabado holográfico de rejilla que brillaba al moverlas, muy distinto al holo brillante que luego popularizaría el TCG.

Ninguna de estas cartas tenía puntos de energía, ataques con daño numérico ni reglas de combate. Eran, sencillamente, cromos de coleccionista con la ficha del Pokémon al dorso: altura, peso y en qué zona del juego Rojo y Verde se podía encontrar.

Cajas de las máquinas expendedoras Carddass Pocket Monster de Bandai, Part 1 en verde y Part 2 en rojo
Cajas originales de Carddass Pocket Monster, Part 1 y Part 2 de Bandai. Imagen via cardsnpacks.com · © 1995 Nintendo / Creatures inc. / GAME FREAK inc.

Topsun: las cartas que venían con un chicle

Un año después, en 1997, otra empresa sin nada que ver con los juegos de mesa se subió al fenómeno: Top-Seika, un fabricante de golosinas. Sus cartas Topsun se vendían metidas en un paquete junto a una pastilla de chicle, impresas en un cartón satinado mucho más fino y frágil que el de las cartas del TCG real.

Las Topsun cubrían 150 de los 151 Pokémon originales (Mew se quedó fuera), existían en dos variantes de reverso, azul y verde, y también tuvieron su propia tirada de cartas Prism con un acabado holográfico en forma de pegatina removible, muchísimo más escaso que las cartas normales. Para añadir confusión, todas llevan impreso el copyright «© 1995 Nintendo / Creatures inc. / GAME FREAK inc.», una fecha que durante años hizo creer a coleccionistas y a las propias casas de gradeo que las cartas se habían impreso en 1995: en realidad esa fecha corresponde al copyright original del personaje, no al año de fabricación, que fue 1997.

Otro detalle que delata su origen ajeno al TCG: el tamaño. Una carta Topsun mide 58,7 x 85,7 mm, sensiblemente más pequeña que los 63 x 88 mm estándar de cualquier carta Pokémon jugable, así que ni siquiera entra igual en una funda protectora pensada para el TCG.

Cartas prisma holofoil de la colección Topsun con Mewtwo, Vaporeon y Eevee entre otras
Cartas Prism (holofoil) de Topsun, con la numeración de la Pokédex y el arte original de cada criatura. Imagen via cardsnpacks.com · © 1995 Nintendo / Creatures inc. / GAME FREAK inc.

¿Por qué estas cartas no formaban parte del TCG?

La explicación está en cómo Nintendo, Creatures Inc. y Game Freak repartieron la propiedad intelectual de Pokémon en los noventa. El juego de cartas coleccionables «de verdad» en Japón lo publicó Media Factory desde octubre de 1996, y fue ese mismo diseño de reglas el que Wizards of the Coast llevó a Estados Unidos y Europa entre 1998 y 2003 bajo licencia. Pero, en paralelo, otras empresas como Bandai o Top-Seika negociaron licencias propias para sacar simples cromos coleccionables, sin reglas de juego, dirigidos al público infantil que compraba chicles o usaba máquinas expendedoras.

Línea de cartas Fabricante Año ¿Se podía jugar? Particularidad
Carddass Pocket Monster Bandai 1996 No Vendidas en máquina expendedora, arte de Sugimori
Topsun Top-Seika 1997 No Venían con un chicle, cartón fino y frágil
TCG japonés oficial Media Factory 1996 Sí El verdadero inicio del juego de cartas
TCG internacional Wizards of the Coast 1998-2003 Sí Licencia para América y Europa
TV Animation / Chrome Topps 1999-2000 No Cartas basadas en el anime, vendidas en EE.UU.

Topps, la versión americana del mismo fenómeno

Lo curioso es que el mismo patrón se repitió al otro lado del mundo. Entre 1999 y 2000, la empresa estadounidense Topps, célebre por sus cromos de béisbol, lanzó su propia serie de cartas Pokémon sin ninguna relación con el TCG de Wizards of the Coast: la TV Animation Edition, basada en los personajes de la serie de televisión (Ash, Misty, Brock, el Team Rocket) más los propios Pokémon, y más adelante la serie Chrome, con acabado metalizado. Tampoco eran jugables: eran cromos de la serie, coleccionables aparte, que convivieron en las tiendas americanas con los sobres reales del juego sin que mucha gente supiera distinguir unos de otros.

Por qué fascinan hoy a los coleccionistas

Estas cartas nunca se diseñaron para durar: su cartón fino, el acabado prisma en forma de pegatina y la falta de cultura de conservación de los noventa (nadie metía un cromo de chicle en una funda) hacen que encontrar hoy un ejemplar en buen estado sea mucho más complicado que con una carta equivalente del TCG oficial de la misma época. A eso se suma que fueron tiradas pensadas como producto de consumo infantil, no como objeto de colección a largo plazo, así que la demanda actual choca con una oferta que lleva treinta años menguando. Para quien colecciona Pokémon TCG en serio, rastrear estas líneas «paralelas» es una forma de entender mejor cómo nació todo el fenómeno antes de que existiera el juego que hoy llena las baldas de las tiendas especializadas.

Si lo que buscas son cartas pensadas para jugar y coleccionar desde ya, en nuestra sección de cartas en japonés encontrarás sobres y cajas actuales fieles a la tradición que arrancó con aquel Base Set de 1996. Y si te interesa la cara más arqueológica del hobby, nuestro artículo sobre la historia del arte alternativo en Pokémon TCG sigue ese hilo por otra vía.

Precisamente por lo delicado de estos materiales de los noventa, merece la pena revisar también cómo proteger tus cartas Pokémon antiguas o modernas: una funda adecuada es la diferencia entre conservar una pieza de colección o verla deteriorarse en pocos años, algo que las Topsun aprendieron por las malas.

Preguntas frecuentes

¿Las cartas Carddass o Topsun se pueden usar para jugar al Pokémon TCG actual?

No. Ninguna de las dos líneas formó parte nunca del juego de cartas coleccionables: son cromos sin reglas, sin puntos de energía y sin ataques, pensados solo como objeto de coleccionista.

¿Por qué cuesta tanto encontrar una Topsun o una Carddass en buen estado?

Se imprimieron en cartón mucho más fino que el de las cartas del TCG, se vendían como producto infantil de consumo (unidas a un chicle o sacadas de una máquina) y en los noventa casi nadie las protegía con fundas, así que han sufrido treinta años de desgaste sin cuidado.

¿Hubo más series de cartas Pokémon «no oficiales» al margen del TCG?

Sí. En Estados Unidos, Topps sacó entre 1999 y 2000 sus propias series basadas en el anime (TV Animation Edition y Chrome), totalmente independientes del juego de Wizards of the Coast, además de otras ediciones promocionales regionales a lo largo de los años.

¿Qué diferencia física tiene una carta Topsun de una del TCG?

El tamaño: una Topsun mide 58,7 x 85,7 mm frente a los 63 x 88 mm estándar de cualquier carta jugable, así que no encaja igual en una funda protectora pensada para el TCG actual.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *